Jim Morrison, el aventurero que lo perdió todo y desafió a la muerte en el Everest: “Sigo porque me apasiona la vida; de ahora en adelante, cada día es un regalo”

Es realmente duro ver el documental Everest: La otra cara sin saber lo que pasó.

Clarín (C) ¿Cómo decidiste qué mostrar y qué no en la película? Algunas de las imágenes son realmente intensas.

Jimmy Chin (JC): Nos limitamos a documentar los hechos, y la historia acabó cobrando su propia forma. Nos centramos, sobre todo, en resaltar temas universales con los que el público pueda identificarse. También hay que considerar la otra cara de la moneda. Mantener un enfoque equilibrado al contar la historia, permitiendo así que cada espectador llegue a sus propias conclusiones.

La idea de que hay un otro lado que funciona como negativo del universo está muy presente en nuestros consumos culturales. En las series (Stranger Things), en los videojuegos (Marvel’s Spider-Man 2), en la literatura (Alicia a través del espejo). Pero también es transversal a la Historia. Antípodas, fosa de las Marianas, la cara oculta de la Luna.

Nadie descubrió nada. El concepto, en todas sus variantes, es viejísimo. Llena de curiosidad al ser humano desde Pitágoras, el filósofo que sembró la idea de que había otra gente viviendo en ese lado opuesto al de la Tierra.

Pero ni en tiempos pitagóricos el “otro lado” fue puesto tanto en tensión como en la travesía del esquiador Jim Morrison en el monte Everest. Una aventura, a priori imposible, repleta de giros inesperados y terribles que fueron registrados por Elizabeth Chai Vasarhelyi y Jimmy Chin en el documental mencionado más arriba, que ya está en cines y en un futuro llegará a Disney+.

Cabe aclarar que, al tratarse de una historia ya conocida y con años en su haber, este artículo incurrirá en spoilers de la película, si así se puede llamar al hecho de narrar los acontecido en un contexto como este.

Seis años atrás

Hace seis años, Jim Morrison y su esposa, la aplinista Hilaree Nelson, se propusieron escalar el monte Everest por su lado más difícil, el norte, y luego descender con esquís 12.000 pies (unos 3600 metros) a través del corredor Hornbein. Una hazaña que nadie había logrado hasta entonces. La North Face -de ahí la famosa marca- año tras año se cobra varias vidas, y estos dos experimentados escaladores estadounidenses estaban dispuestos a poner en riesgo la suya como nunca antes. Para ello debían entrenar.

Jim Morrison, el aventurero que lo perdió todo y desafió a la muerte en el Everest: “Sigo porque me apasiona la vida; de ahora en adelante, cada día es un regalo”

C: Ustedes pertenecen a un mundo del que la mayoría de nosotros no formamos parte, y que parece regirse por sus propias normas. Tras ver la película, es posible que algunos intenten comprender ciertas decisiones -como el hecho de poner la vida en riesgo constantemente, por ejemplo-, aunque les cueste encontrarles sentido. Jim, ¿cómo lidiás con eso?

Jim Morrison (JM): Creo que adentrarse en un entorno que no está totalmente bajo control —y todo lo que he tenido que hacer a lo largo de mi vida para adquirir las habilidades necesarias, actuar con prudencia y ser meticuloso en estos paisajes extremos y a grandes altitudes— es algo que valoro profundamente. Me apasiona el esfuerzo que he dedicado a poder realizar estas expediciones y regresar a salvo; me aporta una enorme alegría y una gran satisfacción.

En ese momento, Jim y Hilaree vivían al pie de la montaña con los dos hijos de Nelson y su perro. Una cotidianidad plenamente absorbida por la aventura. Jim había logrado rehacer su vida tras perder a su esposa y a sus dos hijos pequeños en un accidente de avión, en 2011; ella se había divorciado y criaba sola a su par de varones. El día que se vieron por primera vez en lo alto de un monte, el flechazo fue certero.

Siempre estuvieron a plena disposición de Chai y Chin, la dupla de realizadores estadounidenses, para que los grabaran en el interior de su casa y en entrevistas. Los ganadores del Oscar por Free Solo eran los directores perfectos para contar su historia desde el riñón de la aventura; de su preparación y de su ansiada consumación. Jimmy, deportista extremo como Jim, haría el ascenso junto a él.

La cara norte del Everest es la más difícil de escalar. Foto: Walt Disney Company

Jim y Hilaree ya tenían a los sherpas que los guiarían, a los documentalistas que registrarían la misión y contaban con la aceptación (a cuestas) de los niños de Nelson.

Pero una tarde como cualquiera, el proyecto sufrió el gran golpe.

El 26 de septiembre de 2022, durante un descenso de entrenamiento aparentemente sencillo en el monte Manaslu, Hilaree quedó atrapada en una avalancha y cayó durante más de 1.800 metros. Fue hallada sin vida dos días después.

La cámara lo registró todo.

Hilaree Nelson conoció a Jim en la montaña. Foto: Walt Disney Company

La decisión

¿Cómo seguir? La pregunta sobre el desafío y, por consiguiente, sobre la película había quedado flotando en el aire. No era probablemente ni la primera de las preocupaciones de Jim, Jimmy y Chai, pero en algún momento habría que ir a ella.

Chai se había interesado en Hilaree por su franqueza al hablar sobre la paradoja de mantener ambiciones en la montaña y, al mismo tiempo, desempeñar su rol como madre. “Me resultó refrescante y honesta, porque no había en ello ninguna idealización romántica. Como ella misma comenta en la película: ‘Es solo una montaña; quizás no signifique nada para los demás, pero para mí lo es todo’. Me pareció que eso nos adentraba aún más en la complejidad ética de semejante empresa. Pero, cuando ella falleció, todo cambió”.

“Sentí la responsabilidad de profundizar, tanto como fuera posible, en los dilemas éticos que rodean al esquí de montaña y a cualquier actividad de este tipo”, recordó la realizadora en conversación con Clarín.

De izquierda a derecha: Jimmy Chin, Jim Morrison y Elizabeth Chai en el festival de Toronto. Foto: Disney

Chai se lo plantea a Jimmy en una vibrante charla mano a mano que quedó en el corte final del documental: “Creo que en esa conversación en la mesa se nota que me enojo un poco. Me interesa mucho esa cuestión. Me pregunto qué es lo que impulsa a alguien a enfrentarse a una montaña así. ¿Qué es lo que les empuja a subir? ¿De qué están huyendo? ¿Hacia qué se dirigen?”.

En ese cara a cara, Jimmy le dice que Hilaree solía reflexionar profundamente sobre su propia mortalidad. Sobre ese momento, Chai rememoró: “Empecé a pensar mucho sobre nuestra capacidad de decisión, nuestra autonomía: ¿quién tiene esa capacidad aquí? Jimmy la tiene, yo la tengo; mis hijos, en cambio, no”.

“Creo que cualquiera que vea la película experimentará esa sensación, un tanto incómoda, de intentar lidiar con estas interrogantes. Y, en cierto modo, de eso se trata. Es algo profundamente humano: somos tan vulnerables y, a la vez, capaces de realizar hazañas increíbles y sumamente ambiciosas. Pero, ¿a qué precio?”, cerró.

Así concluyeron en que el accidente de Nelson sería parte de la película. “Creo que la decisión más difícil que tomé fue incluir la muerte de Hilaree en el film. Contamos con el permiso de su familia, pero, además, me pareció esencial: si hablas del ‘coste’ y de lo que supone una pérdida, es necesario mostrarla. A menudo, existe una visión romántica de lo que significa desaparecer en la montaña. Pero había que verlo para entenderlo de verdad, para sentir lo que significa. Y me pareció que eso era importante. Por eso, la intención fue abordarlo con la mayor contención y respeto posibles”.

Estaban listos para continuar, pero la decisión final le pertenecía a Jim.

C ¿Qué buscás, Jim? ¿Por qué seguís?

JM: Sigo adelante porque eso es lo que hacemos. Sigo adelante porque me apasiona la vida. De ahora en adelante, cada día es un regalo. Cuando salgo al exterior y me adentro en las montañas, obtengo una enorme satisfacción; además, fortalezco los vínculos con mi comunidad y mis amigos. Seguiré adelante para compartir esa historia, esa aventura y esa vida con tantas personas como pueda.

Jim protagoniza una película sobre una misión en el Everest. Jim nos concedió una entrevista. Jim está vivo. Jim, claramente, lo intentó.

La proeza

El corredor Hornbein es la ruta a la cima del Everest más peligrosa, con pendientes extremas, hielo y roca inestable. La cumbre está a más de ocho mil metros de altura sobre el nivel del mar. Su escalada vertical neta, aquella que completaron por primera vez los estadounidenses Tom Hornbein y Willi Unsoeld el 22 de mayo de 1963, es de 3.484 metros.

El Corredor Hornbein

No mucho menos complicada que la misión de Jim era la tarea de registrarla y hacer un documental con ello. De llegar con la cámara a rincones inexplorados por el hombre. Ganarle, desde lo inédito, la carrera a cualquier inteligencia artificial. Aportar ceros y unos a esa gran nube mundial.

“En esta era de la IA, la película constituye un testimonio absoluto de lo que significa ser humano. Desde la audacia de soñar, pasando por la complejidad psicológica —que requiere diligencia y determinación para llevar a cabo un proyecto así y prepararse para él—, hasta la propia vulnerabilidad de la condición humana… Es una obra profundamente humana. Me encanta esta película, y me atraen este tipo de historias, porque celebran algo que es exclusivamente nuestro”, reconoció Elizabeth.

La novedad de Everest: La otra cara es que muestra imágenes nunca antes vistas por el ser humano. Desde que el mundo es mundo y hasta hace un puñado de décadas no existía tecnología capaz de registrar tomas como las que se ven en el documental.

Ni seguir las pisadas de un alpinista en plano detalle en lo más alto del Hornbein, ni de su respiración atravesada por el frío, ni del interior de una avalancha de nieve. Realmente no cabe en el entendimiento de alguien que no forma parte del universo de la aventura o de los rodajes de cine que puedan haber conseguido postales así.

Jim subió la cara norte del Everest con los esquís en la espalda. Foto: Walt Disney Company

Para Chai, Jimmy “es la única persona en el mundo capaz de llevar a cabo una producción como esta”. El haberlo intentado un par de veces fallidas antes de la tercera y definitiva sirvió como “ensayo general” de la película.

C: Lo que hace Jim es una hazaña física y mental increíble, pero lo que vos y todo tu equipo realizaron —en cuanto a la parte técnica y cinematográfica— también es impresionante. ¿Cómo lograron mantener la concentración mientras rodaban escenas tan peligrosas? ¿Cómo se planifica una película así?

Elizabeth Chai: Pues tienes que hacerlo; es, sencillamente, tu trabajo. Todo tenía que salir perfecto. Creo que ayuda saber —y creer— en lo que estás haciendo. Confiar en nuestro proceso cinematográfico: si logramos captar el material necesario, podremos crear la mejor película posible. Y no se trata solo de la actividad física —el esquí o la escalada—, sino de cuestiones más profundas. No hace falta ser escalador ni esquiador para entenderlo o encontrarlo interesante. Creo que también resulta increíblemente inspirador pensar: “Estas son las primeras imágenes que alguien ha visto jamás de este lugar en la Tierra”, ¿verdad? Es algo extraordinario.

Parte del equipo de grabación en una base del Everest. Foto: Disney

Jim finalmente hace cumbre por la cara norte con sus esquís en la espalda. Una vez en lo alto, el equipo de la película y el sherpa desaparecen. Ya no están más a su alrededor. Solo son él y la imponente naturaleza. Y sus esquís. Aquellos que utilizará para completar el ciclo al descender en soledad prácticamente por el mismo lugar que subió.

C: Jim, entiendo que hay personas en el mundo con el poder suficiente para destruirlo todo, pero lo que yo rescato de la película es la perspectiva opuesta. Me hace pensar que los seres humanos también somos capaces de salvarlo todo. ¿Es su visión del mundo realmente tan optimista?

JM: Creo que esa es una forma muy optimista de ver el mundo, y me alegra y me honra que esa sea la conclusión que hayas sacado de la película. Creo que salir al exterior y estar en contacto con la naturaleza realmente ayuda a percibir el mundo como algo positivo; nuestro entorno natural tiene muchísimo que ofrecernos. Salir a caminar y conectar con él puede darle un toque luminoso a tu día.

Jim desciende la cara norte del Everest en esquís. Foto: Walt Dinsey Company

Jim comienza el descenso después de esparcir las cenizas de Hilaree en la cima. El equipo aéreo tiene solo una chance de registrarlo. El dron se aleja prácticamente al mismo tiempo que el aventurero empieza a consumar el récord. Mientras baja, el sol va iluminando diferentes tramos de su recorrido. Es un puntito negro en una pared blanca. Al principio estamos nerviosos por él; pero, segundos más tarde, cuando nos damos cuenta de que el hombre siempre lol tuvo bajo control, de que el Sol guía su camino como eligiéndolo para protagonizar un milagro, lo entendemos todo. Respiramos. Quizás esa sea la imagen sublime del film. La foto capaz de contener toda la belleza del mundo.

Fuente: www.clarin.com

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